PROVIDENCE, RI. Las pocas granjas avícolas del Estado, hasta ahora han escapado a los daños causados por la retirada de huevos que se inició en el fin de semana a través de toda la nación.
El Gobierno Federal ha retirado del mercado más de medio billón de huevos que pueden haber sido contaminados con la bacteria “salmonela” y enfermado a cientos de personas a nivel nacional. El brote no está relacionado con explotaciones o tiendas en Nueva Inglaterra, pero los agricultores aquí sienten los efectos de la retirada.
La Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos, aún tiene que determinar la causa de los brotes de salmonela en Wright County Egg, que retiró 380 millones de huevos el 13 de agosto, o el de Hillandale Farms, que retiró 170.000.000 millones de huevos recientemente. Ambas fincas están en Iowa.
“No es bueno para la industria”, dice Eli Berkowitz, co-propietario de Little Rhody Food en Foster.
Little Rhody, tiene 42,000 gallinas ponedoras, que producen huevos marrones y suple empresas de alimentos en el sureste de Nueva Inglaterra.
“Hemos tenido algunas llamadas, y hemos hablado con algunos clientes. No tenemos problemas aquí”, dijo Berkowitz.
En una granja que opera en Cranston, mucho más pequeña que Little Rhody, con tan sólo 2,700 gallinas en unas pocas hectáreas en el extremo oeste de esa ciudad, dicen que “estamos al tanto del retiro en el mercado. Hay que tener mucho cuidado con las enfermedades, ya que es muy fácil para los pollos enfermarse”.
Si bien el gran tamaño de la retirada de huevos a nivel nacional pone nerviosos a los productores locales, también les ofrece una agradable oportunidad de atraer nuevos clientes. Su pequeño tamaño y cercanía les beneficia, ya que los restaurantes y los consumidores buscan alternativas sanas y seguras, dicen los granjeros.








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