El presidente Barack Obama y el virtual candidato presidencial republicano Mitt Romney están cortejando a la creciente población hispana de la nación debido a que el tema de inmigración ha surgido como un asunto relevante en la contienda por la Casa Blanca. El resultado podría influir en las líneas de batalla y dar forma a la política estadounidense durante generaciones.
Ambos candidatos planean pronunciar discursos en la misma convención política latina este fin de semana en Florida y podrían exhibir contrastantes ideologías políticas en un momento determinante. Sus pronunciamientos se darán mientras la Corte Suprema se prepara para emitir su fallo sobre una dura ley migratoria de Arizona y una semana después de que el mandatario demócrata anunció planes de aflojar las leyes de inmigración para algunos hijos de inmigrantes que carecen de permiso de estancia en el país.
Cada lado está creando estrategias dinámicas para resultar atractivos a los hispanos, quienes han apoyado a los demócratas en elecciones recientes. Hasta ahora, Obama está gastando más que Romney en mensajes publicitarios en español.
A menos de cinco meses de las votaciones, los electores hispanos están animados y poniendo mucha atención, dijo Arturo Vargas, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Nombrados, que esta semana realiza su convención.
Mientras los candidatos presidenciales se dirigen a la convención en Florida, Obama está montado en una ola de entusiasmo latino por su decisión de permitir a decenas de miles de jóvenes en calidad migratoria irregular quedarse en el país y trabajar. A cambio, deben demostrar que llegaron al país antes de los 16 años y que tienen menos de 30; que han estado al menos cinco años seguidos en Estados Unidos, no deben tener antecedentes penales, deben contar con estudios de secundaria o haber estado en el ejército.









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