El presidente de Guatemala, Álvaro Colom, declaró este sábado una “emergencia nacional” tras las incesantes lluvias que han ocasionado inundaciones y deslizamientos de tierra con un saldo de al menos 18 muertos.
Diez de las víctimas fallecieron cuando el autobús en el que viajaban fue sepultado por un alud en la Carretera Interamericana, cerca de la comunidad de Tecpán, a 80 kilómetros de la capital.
Los rescatistas usaron excavadoras para llegar hasta las personas atrapadas dentro del autobús.
“Hay tanta saturación de agua en la tierra, que se desprendió y sepultó el bus bajo piedra, tierra y lodo”, dijo Mariano Laz, un portavoz del cuerpo de bomberos, según la agencia Reuters.
El presidente Colom señaló en una rueda de prensa desde la sede de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) que los daños ocasionados por las lluvias equivalen al 40% de los estragos que provocó Agatha.
Reconstrucción
Las lluvias “han destruido todo el trabajo hecho en las últimas semanas” para reconstruir el país, señaló.
El mandatario pidió al Parlamento que apruebe una partida adicional de más de US$160 millones para hacer frente a los costos de este último desastre natural, según la agencia EFE.
El gobierno guatemalteco estimó que las lluvias han ocasionado daños materiales de más de US$375 millones








Comparte esta página