New Hampshire puso fin este mes a seis décadas de prestación de ayuda para la construcción de escuelas a todos los interesados, al entrar en vigencia una nueva ley que utiliza un sistema de clasificación para determinar qué proyectos se financiaran.
La ley acaba con una práctica vigente desde 1955 que no establecía límites sobre quién puede recibir ayuda y lo sustituye por una donde las escuelas compiten por los limitados dólares de ayuda.
Por primera vez, el Estado fija un tope para la ayuda en $50 millones anuales, pero sólo $6,2 millones estarán disponibles para nuevos proyectos durante el primer año y el resto se destinara a pagar alrededor de $540 millones de los 360 proyectos ya existentes.
Tomará 30 años pagar los proyectos ya en marcha, pero a medida que el Estado pague la deuda más dinero estará disponible para nuevos proyectos.
El plazo de solicitudes para la primera ronda de financiación es el 01 de septiembre 2013.
La clasificación de los primeros proyectos será realizada por un comité de seis miembros este otoño y la Junta de Educación del Estado deberá aprobarlas, probablemente en diciembre de 2013 y publicar la lista el 15 de enero de 2014.








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