Sin temor al ridículo y al qué dirán, en China un matrimonio decidió tomar una insólita decisión con sus cuatrillizos de seis años: cada uno de los niños tiene un corte de pelo que los distingue.
Los padres raparon la cabeza de los cuatrillizos dejando tan solo el número que identifica a cada uno, que van del uno al cuatro.
La decisión fue tomada para que los maestros y compañeros de escuela pudieran distinguirlos.
La foto fue tomada el pasado 3 de septiembre, en su primer día de clases en la ciudad de Shenzhen, en la provincia china de Guangdong, al sur del país.








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