La popular estrella Katy Perry, admite que la glamurosa imagen que muestra en sus conciertos dista mucho de la realidad que vive antes de salir al escenario, que incluye náuseas producidas por los nervios.
“A menudo orino en el camerino, en la papelera. Hoy hubieran podido hacer una foto interesante porque llevaba un gran lazo de color rosa y estaba encima de la papelera. El lavabo estaba en el pasillo y yo estaba desnuda. Estábamos tan sólo yo, el bote y mi desnudez. La basura y yo tenemos una relación muy importante”, explicó.








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